La Cámara de Diputados informa a la Cámara de Obispos que el 12 julio de 2018 consideró A092 (Cánones: Enmendar Cánones - Recepción del Clero de Iglesias en la Sucesión Apostólica). El acto de la Cámara es:

Coincidir

Se resuelve, con la aprobación de la Cámara de Diputados, Que se enmiende el Canon III.10.3(a) para que diga lo siguiente:

Sec. 3. Clero Ordenado por Obispos en Iglesias de la Sucesión Histórica pero No en Plena Comunión con esta Iglesia

(a) Cuando un Presbítero o Diácono ordenado en una Iglesia por un Obispo del episcopado histórico que no está en plena comunión con esta Iglesia, la regularidad de cuya ordenación ha sido aprobada por el Obispo Presidente como lo dispone el Canon I.16.3, desea ser recibido como Clérigo de esta Iglesia, la persona hará la solicitud por escrito al Obispo, adjuntando lo siguiente:

(1) Una nominación por escrito para la recepción de la congregación o comunidad de fe de la persona en esta Iglesia. La Nominación deberá incluir una carta de apoyo de la congregación u otra comunidad de fe que comprometa a la comunidad a involucrarse en la preparación de la recepción de la persona al Presbiterado. Si fuera una congregación, la certificación debe estar firmada por dos tercios de la Junta Parroquial o algún órgano similar y por el Clérigo o líder supervisor.

(2) La persona, si está de acuerdo, aceptará la nominación por escrito y le proporcionará al Obispo, por escrito, lo siguiente:

(a) Nombre completo y fecha de nacimiento.
(b) Tiempo que lleva residiendo en la Diócesis.
(c) Pruebas de que la persona es un adulto confirmado, solvente y comulgante en una Congregación de esta Iglesia.
(d) Si se ha hecho una solicitud previamente para su recepción en esta o cualquier otra diócesis.
(e) Una descripción del proceso de discernimiento que la persona ha emprendido individualmente y con la congregación nominadora o la comunidad de fe.
(f) Una declaración de las razones que lo motivan a buscar ingreso en las Órdenes Sagradas de esta Iglesia.

(1) Pruebas de que la persona es un adulto confirmado y comulgante en regla en una congregación de esta Iglesia.

(3) (2) Pruebas del ministerio ordenado anterior y de que todas sus otras credenciales son auténticas y válidas.

(4) (3) Pruebas de conducta moral y piadosa, y de que la persona es libre de cualquier voto u otro compromisos incompatible con el ejercicio de las Órdenes Sagradas en esta Iglesia.

(5) (4) Transcripciones de todos sus estudios académicos y teológicos.

(6) (5) Una certificación de por lo menos dos (2) Presbíteros solventes de esta Iglesia que declaren creer, fundándose en un examen personal o en pruebas satisfactorias presentadas a ellos, que la salida de la persona de la comunión a la cual pertenecía no se debió a ninguna circunstancia adversa desde un punto de vista moral o religioso, o una relación de lo que puede no ser apropiado para admitir a esa persona a las Órdenes Sagradas de esa Iglesia.

(7) (6) Certificaciones del Rector o del Clérigo encargado y de la Junta Parroquial de una parroquia de esta Iglesia, en la forma estipulada en los cánones III.8.6 y III.8.7.

(7) Una declaración de las razones que lo motivan a buscar ingreso en las Órdenes Sagradas de esta Iglesia

Y asimismo

Se resuelve, Que por la presente se enmiende el Canon III.10.4 para que diga lo siguiente:

Sec. 4. Clero ordenado en Iglesias que no están en la Sucesión Histórica

(a) Si una persona ordenada o autorizada por alguien aparte de un Obispo en la Sucesión Histórica sucesión histórica para ministrar en una Iglesia que no está en plena comunión con esta Iglesia desea ser ordenada, la persona deberá seguir los procedimientos y requisitos dispuestos en el Canon III.6 si desea ordenarse para el diaconado, o en el Canon III.8 si desea ordenarse para el sacerdocio.

(1) La persona deberá, en primer lugar , ser un adulto confirmado y comulgante en regla de una congregación de esta Iglesia;

(3) (2) (b) La Comisión examinará al solicitante e informará al Obispo con respecto a lo siguiente:

(i) (1) Si el solicitante ha servido en la anterior Iglesia con diligencia y buena reputación y ha declarado las causas que le han obligado a abandonar esa entidad y procurar la ordenación en esta Iglesia,

(ii) (2) El tipo y nivel de educación y preparación teológica del solicitante,

(iii) (3) Las preparaciones necesarias para las ordenación a las Órdenes a que el solicitante ha sido convocado;

(3) (c) Se deben acatar las disposiciones del Canon III.5,6 y 8 con excepción de que nNo será necesario aplicar el período mínimo de Candidatura, si el Obispo y el Comité Permanente, previa recomendación de la Comisión, consideran que el Candidato está preparado para ordenación en el Diaconado antes de los doces meses; el solicitante será examinado por la Comisión y demostrará sus conocimientos en las siguientes materias:

(i) (1) Historia de la Iglesia: la historia de la Iglesia Anglicana y de la Iglesia Episcopal en Estados Unidos de América,

(ii) (2) Doctrina: las enseñanzas de la Iglesia, tal como se establecen en los Credos y en un Bosquejo de la Fe, comúnmente llamado Catecismo;

(iii) (3) Liturgia: los principios e historia del culto anglicano; el contenido del Libro de Oración Común;

(iv) (4) Teología práctica:

(a) El oficio y la labor de un Diácono y un Presbítero en esta Iglesia,

(b) La realización del culto público,

(c) La Constitución y Cánones de la
Convención General, y de la Diócesis en
la que reside el solicitante,

(d) El uso de la voz en lectura y oratoria;

(v) (5) Los puntos de doctrina, disciplina, orden y culto en que difieran la Comunión de la cual procede el solicitante y esta Iglesia. Esta parte del examen se llevará a cabo, al menos parcialmente, mediante preguntas y respuestas escritas, y las respuestas se mantendrán archivadas por lo menos durante tres años.

(4) (d) Si se han cumplido todos los requisitos de este Canon, el Obispo podrá ordenar al Candidato como Diácono en virtud de los cánones III.6 o III.8, pero no podrá hacerlo antes de transcurridos doce meses desde que el Candidato fue confirmado como comulgante de esta Iglesia. Si es ordenado como diácono en virtud del Canon III.8, el Candidato podrá ser ordenado como Presbítero Nno antes de que transcurran seis meses, si el Obispo lo estima conveniente. Cuando se lleve a cabo dicha ordenación, el Obispo deberá leer este prefacio después de la firma de la declaración de avenencia:

La Autoridad Eclesiástica de esta Diócesis está convencida de que A.B. acepta la doctrina, disciplina y culto de esta Iglesia y ahora desea ser ordenado como Diácono (u ordenado como Presbítero) en esta Iglesia. Estamos a punto de conferirle a A.B. la gracia y autoridad de las Órdenes Sagradas como las recibió esta Iglesia y las exige para el ejercicio del ministerio de un Diácono (o Presbítero).

En dichos casos, el certificado de ordenación deberá contener las palabras:

Reconociendo el ministerio que A.B. ya ha recibido y por este medio aunando a esa comisión la gracia y autoridad de las Órdenes Sagradas como las entiende y exige esta Iglesia para el ejercicio del ministerio de un Diácono (o Presbítero).

5. Después de la recepción u ordenación, el Obispo le asignará a cada clérigo un Presbítero mentor previa consulta con la Comisión en el Ministerio. El mentor y el clérigo se reunirán periódicamente con el fin de que el clérigo tenga la oportunidad de orientación, información y diálogo sobre el ministerio en la Iglesia Episcopal.


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