La Cámara de Diputados informa a la Cámara de Obispos que el 10 de julio de 2018, consideró C027 (Fiestas y Ayunos Menores: La Celebración de la vida y la obra de Dorothy Day, Activista Cristina). El acto de la Cámara es:

Coincidir

Se resuelve, Que esta 79a Convención General reconozca a Dorothy Day, activista cristina, :y su ministerio con y para los pobres, y como Sierva de Dios agregándola al calendario de Fiestas y Ayunos Menores (o a otros calendarios similares que puedan ser adoptados por el uso de La Iglesia Episcopal) con el siguiente texto y propios:

Dorothy Day, activista cristina.

Fecha sugerida de conmemoración: Noviembre 29

Oraciones

Oh Señor, cuya gracia levanta a tus siervos de entre tu pueblo: Vos nos has concedido la vida de Dorothy Day, quien alimentó y dio cobijo a los pobres en la ciudad; quien plantó esperanza entre los pobladores rurales; y quien inquebrantablemente hizo avanzar la causa de la justicia social y la paz por encima de la ambición y la guerra, avivó la gracia entre nosotros; que nosotros también podemos dar cobijo, alimento y esperanza a los necesitados; y que podemos buscar la justicia y la paz proclamada por tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo; quien vive contigo y el Espíritu Santo en tu reino eterno que vendría entre nosotros. Amén.

Oh Señor, cuya gracia levanta a tus siervos de entre tu pueblo. Tú nos has concedido la vida de Dorothy Day, quien alimentó y dio cobijo a los pobres en la ciudad; quien plantó esperanza entre los pobladores rurales; y quien inquebrantablemente hizo avanzar la causa de la justicia social y la paz por encima de la ambición y la guerra, avivó la gracia entre nosotros; que nosotros también podemos dar cobijo, alimento y esperanza a los necesitados; y que podemos buscar la justicia y la paz proclamada por tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo; quien vive contigo y el Espíritu Santo en tu reino eterno que vendría entre nosotros. Amén.

Propios:

1 Samuel 2: 1–10 (Cántico de Ana)

o Isaías 25: 1-5

Libro de Sirácides 34: 14–20

o Romanos 12: 1-16

Mateo: 10 9: 34-42

Salmo 107: 1-9

La Vida de Dorothy Day

Dorothy Day nació en Brooklyn en 1897 dentro de una familia de clase media. Tuvo una juventud de activismo social como periodista, editora, novelista y guionista envuelta en los mares de las corrientes ideológicas contemporáneas. No fue sino hasta que fue recibida en la fe católica romana en diciembre de 1927 que descubrió el enfoque disciplinado de una ardiente fe cristiana que alimentaría su activismo social. En 1933, fue cofundadora del Movimiento del Trabajador Católico.

Mientras asistía diariamente al servicio de adoración de su localidad para orar y recibir los sacramentos, Day dio inicio a una carrera apasionada de acción social cristiana y radical durante la Gran Depresión, concentrada en las necesidades de vivienda y alimentos de los trabajadores desempleados urbanos y sus familias en la ciudad de Nueva York. Uso su bolígrafo para luchar por las necesidades de estas personas. Criticada por algunos, incluyendo líderes de su propia iglesia que tanto amó, y a menudo arrestada por su activismo, las etiquetas políticas nunca se afianzaron porque ella rechazó constantemente la ayuda gubernamental para llevar a cabo su labor y optó por apoyarse en la buena voluntad de donantes y en la ayuda de aquellos que pudieron encontrar trabajo.

Con el impulso de las condiciones económicas de la década de 1930, el programa de Day, caracterizado por los comedores públicos tan icónicos, se propagó por otras grandes ciudades de los E.E.U.U. y en al menos 19 países. Ella también ayudó a comenzar el movimiento de granjas comunales, que enfatizaban los valores de la comunidad y la fraternidad por encima de la productividad. En la actualidad, hay más de 200 “casas de acogida” por todo el mundo. Su periódico Catholic Worker sirvió como un canal de información y motivación siempre por el precio de un centavo por ejemplar.

La fe de Day también se expresó en su pacifismo. Cuestionó la participación de los E.E.U.U. en la Segunda Guerra Mundial y en todos los conflictos posteriores hasta la Guerra de Vietnam. Adoptó la causa de los trabajadores migrantes, en colaboración con Cesar Chavez en las décadas de los 60 y 70.

Ganadora de varios reconocimientos por su liderazgo y ejemplo personal, eligió deliberadamente vivir en pobreza voluntaria entre aquellos a quienes servía. En 2015, el Papa Francisco, durante su discurso ante el Congreso Estadounidense, citó su pasión activista por la justicia y el servicio a los oprimidos y se refirió a ella como una “Sierva de Dios”. Murió, adorada y admirada, en una casa de acogida para mujeres en la ciudad de Nueva York a la edad de 83 años. En su lápida puede leerse simplemente su nombre, las fechas de su vida y se proclamación "Deo Gratias".


Ver versión original